Según el diccionario de la lengua española de la Real Academia Española el verbo "cuidar" se define de la siguiente manera:
Cuidar:
1. Poner diligencia, atención y solicitud en la ejecución de algo.
2. Asistir, guardar, conservar. Cuidar a un enfermo, la casa, de la hacienda, de los niños.
En total la RAE presenta 5 definiciones de las cuales me quise referir a estas dos para los fines de esta entrada.
Hace unos días me hicieron una pregunta que no esperaba basada en una situación ajena de la cual no haré comentarios, sin embargo salió a relucir lo importante que puede ser cuidar de algo o de alguien.
Desde pequeños nos enseñan el valor de cuidar nuestros juguetes, nuestros útiles escolares o un sinnúmero de cosas materias basados en el sentido de posesión que nos enseñan nuestros padres. Hay otro aspecto que le dan muy poco valor, asumiendo que es tácito y sobreentendido, como lo es el cuidar de nuestras relaciones interpersonales.
Nuestros primeros vínculos fuera de nuestra familia son los vecinos, o en mi caso, mis compañeros de escuela, luego siguen compañeros de trabajo, compañeros de cualquier actividad extracurricular en la que entretengas y esos círculos que se van armando a lo largo de la vida de una persona. Si me preguntan con cuántas personas he mantenido el contacto independientemente de las etapas de mi vida, puedo decir que con más de las que esperaba.
Pero de eso se trata cuidar: ser atentos para con esas personas que significan algo o son importantes para ti. Tus amigos: Una llamada, un almuerzo, no olvidar su cumpleaños. Que aunque pasen semanas o meses y vuelvan a hablar sientan que no ha pasado el tiempo en absoluto. Cuidar de una amistad.
Cuidar de tu familia: no es sólo cuidar de tu familiar cuando esté enfermo o de ayudarlo en una situación de necesidad. Es llamar a tus abuelos y decirle cuánto los quieres aunque estén lejos. Ayudar a tus hermanos con una tarea, compartir los quehaceres de la casa con tu mamá y sobre todo jamás faltar el respeto, cuidar de tus hijos, no olvidar la importancia de pasar tiempo con ellos, guiarlos, darles un buen ejemplo, no sólo para su desarrollo sino porque al final lo que quedan son los recuerdos. Que esos recuerdos dibujen una sonrisa en el futuro.
Cuidar a tu pareja: recuérdale las razones que te enamoraron, una flor, una cita romántica. Que el matrimonio no haga morir la atención y todos esos detalles que se tenía cuando eran novios, vive sus logros y emprendan el viaje de la vida juntos, teniendo en mente que ese viaje está lleno de altos y bajos. Bajos que, dependiendo de la voluntad de ambos, los llevará adelante. No rendirse es la premisa de un matrimonio.
Cuida tu trabajo: que lo que haces hable bien de ti, que tus obras sean dignas de un reconocimiento, un legado ¿por qué no?
Hoy en día no hay excusas para mantener el contacto. Mi generación y las que vienen tienen una herramienta que hace 20 años no existían: las redes sociales y la mensajería instantánea. No sabemos lo que nos traerá el futuro, empero, no olvides que más valor tiene una llamada. No dejes que la tecnología robe el calor humano.
Como dice el dicho "cosechas lo que siembras" y teniendo las herramientas, no permitas que la vida te sorprenda con estas palabras:
"No supiste cuidar de..."
MariD.
MariD.
Wise words :)
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